Volver a la adolescencia


No sé si a ustedes les pasa pero, desde que empezó todo esto estoy muy melancólico. 

El encierro, las horas al pedo y la falta de expectativas me hacen tener la cabeza más ocupada en un tiempo que fue y no tanto en uno que vendrá.

A eso se le suma que para no pasar la cuarentena solos, mi hermano y yo volvimos a la casa de mis viejos. Hace más de  60 días que cada uno duerme en el mismo cuarto que usó durante toda la adolescencia.

Cada vez que me acuesto en lo que alguna vez fue mi cama las paredes se llenan con posters, los estantes con discos y la casa con mis recuerdos. Nos veo llegar del colegio y aprovechar que mis viejos no están para fumar a escondidas y poner a todo volumen los discos que esa misma tarde compramos en la Bond Street. 

Giran temas de Los Redondos, Patti Smith, se cuela alguno de Aerosmith, llegan La Renga y el principio de Trapos.

Aunque todas esas bandas tienen un lugar importantísimo en mi corazón, ninguna como Los Ramones logra trasladarme automáticamente a esa época.

Con mi hermano no compartíamos gustos. En el recreo él jugaba al fútbol y yo al poliladrón; él pedía empandas de jamón y queso y yo de carne; él veía dibujitos y yo Chiquititas. Ninguno accedía a explorar el mundo del otro, salvo cuando se trataba de música.

Los Ramones era una banda de él, pero de las que sin mucho esfuerzo me enamoré. Desde un principio les tuve un cariño muy especial. Atrás de esos tipos gigantes, desgarbados y rotos, veía a pibes como yo que se sentían dolidos por las  bofetadas que les dió el mundo. 

De los varios miembros que tuvieron, hay uno por el que siempre sentí una sensibilidad especial: Joey. De chico lo veía como ese amigo más grande que siempre quise tener, ese que no podés entender como tu vieja crítica si es lo más lindo que hay.

En el 2013 con mi hermano tuvimos la suerte de ir a su cumpleaños en Nueva York. Bueno, al festejo póstumo, ya que Joey murió en el 2001. Su hermano Mickey y varios músicos se juntaron a festejarlo y nosotros nos colamos. 

Ese fue nuestro primer y, hasta el momento, único viaje solos. 

Hoy, 19 de mayo, Joey Ramone cumpliría 69 años. No sé si su hermano y sus amigos se podrán juntar a festejar, pero con el mío vamos a aprovechar que devuelta estamos juntos para poner su música a todo volúmen y cantar como cuando los granos y brackets invadían nuestra cara.

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