#UnaMas


El asesinato y la violación de una chica de 21 años dejó de ser una novedad. Tanto, que desde la tele, un conocidísimo conductor explica: “Una chica no puede andar sola en la calle a las 5 de la mañana”.
¿Y si hubiera andado sola a las 4:30?
Probablemente hubiera pasado lo mismo. Por qué lamentablemente no es un tema de horarios. Pasa en todo momento; mientras elegís que ver en Netflix, cargás nafta, te comés un yogurt o paseás al perro.
Lo peligroso de este tipo de frases, es pensar que estas situaciones son normales cuando no lo son. Hay que preguntarse ¿por qué es peligroso para una chica andar sola? ¿Qué es lo que estamos naturalizando?
Naturalizamos el miedo porque antes naturalizamos la violencia.
Vivimos en una sociedad en la que la violencia no distingue sexo, raza o religión. Pero claramente con las mujeres hay una saña particular.
En los primeros 43 días del 2017, en Argentina hubo 50 mujeres asesinadas. Es decir, mataron a una mujer y 1/16 de otra por día.
El mes pasado en San Luis una chica de 12 años apareció violada y asesinada, en Mar del Plata una chica de 16 años denunció que su padrastro la abusó durante 10 años y en Buenos Aires una mujer de 46 años zafó de que la violen gracias a sus gritos desesperados.
Mujeres de edades distintas, en ciudades alejadas. Ninguna volviendo sola a las 5 de la mañana.

Micaela puede ser la gota que rebalse el vaso o puede ser un nombre más dentro de una lista que no termina.
La ONU da una serie de prácticas a adoptar por los gobiernos para terminar con la violencia de género. Si descansamos en que solo los de arriba hagan algo por el cambio, podemos seguir contando Micaelas.
Cada uno y cada una (por que la agresión a las mujeres no es solo de parte de los hombres) tiene que dejar de crear espacios que habiliten esta violencia. Hay que dejar de confundir el insulto con el piropo. Dejar de creer que por que calienta la pava se tiene que tomar el mate o dejar de pensar que porque baila busca que la apoyen. Tampoco creer que si está soltera y busca compañía es una zorra.
Y por sobre todas las cosas, hay que dejar de pensar que el problema fueron las 5 de la mañana.

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