Tenés que ver las películas de Almodóvar


Pensaba ponerme en el rol de “crítico” y armar un buen ranking con sus respectivas reseñas de lo que para mí son las mejores películas de Almodóvar. “Mejores” es un término que nunca me gustó a la hora de catalogar algo, pero bueno… Pensaba en interiorizarme en sus guiones, sus diálogos, su morbosidad, su drama y su comedia. Pensaba volver a mirarlas maratonicamente en menos de una semana y acordarme, a pesar de mi mala memoria, algunas de las mejores frases y escenas. La fotografía y su música. Pensaba muchas cosas, pero un día llegó el Coronavirus y mí mente quedó en cuarentena.

Sin embargo, algo tenía que tener de bueno este tiempo oscilante entre mi desempleo -que para mi viene siendo casi una cuarentena obligatoria de cinco meses- y el aislamiento, y una de ellas fue cruzarme con videos de YouTube donde analizaban algunas de sus películas. Otra fue descubrir que en Flow había alguna que otra película de Almodóvar para ver sin tener que hacer una búsqueda del tesoro en Google. Y a eso se le sumó un par de charlas subidas de tono con amigxs en las que se debatió La Ley del Deseo, Hable con Ella y La Mala Educación. Todo eso me ayudó a ver y encontrar distintos puntos de vista sobre estas películas que tienen tanto de retorcidas como de espectaculares.

Los abrazos rotos fue la primera película que me crucé de Almodóvar. Era bastante pibe y todavía no había desarrollado una mente tan abierta como para meterme de lleno en su mundo, pero esa capacidad de narrar distintas historias y líneas temporales con demasiada claridad me atrapó de movida. Después fueron llegando de a poco por fetiches y enamoramientos, cómo esa adicción secreta que desarrollé por Penélope Cruz o esa fascinación que me generó darme cuenta que Antonio Banderas era mucho más que el Zorro. Me emocioné con Volver, que la repetí tres o cuatro veces, y me desesperé con Átame y La Ley del Deseo. Me calenté con Carne Trémula y lloré con La Mala Educación. Tuve sentimientos encontrados con Hable con Ella, y me estremecí con La Piel Que Habito. Hasta que terminé, por lo menos por ahora, con Dolor y Gloria abrazado con mi hermano.

Quizás armar un ranking no sea la mejor forma de “recomendar” una película o un director como Almodóvar. Tal vez ponerle puntaje o estrellas a un film no sea totalmente justo considerando que el arte es más que subjetivo. Definir cuál es la “obra maestra” se podría terminar transformando en una ensalada con poco sabor entre tantas opciones por elegir. Pero de nuevo, la cuarentena me llevó a esto y creo, intentando ser lo más objetivo posible, que ya no hay vuelta atrás. Y para eso, no hay nada mejor que sus propias palabras para describirlas. Sentate, dale play y disfrutá.

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