¿Por qué debería importarnos el cambio climático?


La pregunta me la hice infinidad de veces: ¿por qué debería importarme el calentamiento global? Las respuestas generalmente no me satisfacían y, entre otras cosas, siempre llegaba a las misma conclusión. 

¿Por qué un país en vías de desarrollo, con pobreza, desigualdad social y malas políticas de estado, debería preocuparse por cuidar el planeta? ¿Por qué seríamos nosotros los responsables de tener que cambiar la realidad climática de todo el mundo? O, en otras palabras ¿Por qué ser protagonistas de algo que está mucho más allá de nuestras decisiones o alcance?

Pasé por varias reflexiones, y de hecho, viviendo en otros países, cuando me preguntaban qué opinaba sobre esta cuestión, respondía lo mismo: mi país tiene muchas otras preocupaciones como para estar poniendo el ojo en el calentamiento global. 

¡Qué ingenuo! ¡Boludo y desinformado! Hace poco empecé a entender que el cambio climático es fundamental para el futuro consciente de todo lo que habita este mundo. Incluído nosotros, los seres humanos. 

Lo primero que me topé para empezar a darle forma a esta premisa fue un documental: Cowspiracy. Lejos de volverme vegetariano, o ser parte de una protesta contra los mataderos, me di cuenta del impacto que pueden (o tienen) nuestros hábitos alimenticios, pero también nuestra forma de producirlos. El exceso, la explotación de los recursos y su influencia en el medio ambiente. Y ahí sí entendí una pequeña diferencia: nuestros hábitos, por más naturales que parezcan, pueden ser mortales. 

Los números del documental, que se estrenó en 2014, explican que por ejemplo la cría de ganado en el mundo genera un 18% de los gases de efecto invernadero que contaminan el planeta; en comparación con el 13% que producen todos los autos, camiones, trenes y barcos en el mundo  (datos provistos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Quizás no sea yo la persona indicada para explicarte la importancia de esto y porqué es fundamental reducir la emisión de estos gases. Aunque creo que los números a veces hablan por sí solos…

Estos no son los únicos números que este documental brinda para entender un poco mejor qué pasa en el planeta y su efecto en el calentamiento global. El consumo de agua utilizado para la producción de ganado representa el 55% total en Estados Unidos, en comparación con el 5% que se destina para el consumo doméstico en ese mismo país (datos brindados por el USGS -Ciencia por el Cambio).

Todos estos números quizás te puedan marear o confundir más, como me pasó a mi*. Por eso quise ir un poco más allá, y de casualidad me encontré con el movimiento de Jóvenes por el Cambio Climático en Argentina. Sí, el mismo que lidera Greta Thunberg en el mundo y que hoy moviliza a millones de personas con un mismo fin: pedir acciones concretas para salvar el planeta.

De nuevo volvió la misma pregunta: ¿Por qué un país en vías de desarrollo, con pobreza, desigualdad social y malas políticas de estado, debería preocuparse por cuidar el planeta? Y ellxs, chicxs de entre 15 y 20 años, supieron explicarme el porqué. 

Para empezar, el calentamiento global no es lejano y sí nos afecta a nosotros, a personas que vivimos en cualquier provincia, barrio y ciudad de Argentina. Es decir, no es solo un problema que vive el oso polar en la Antártida o las ballenas en el mar. No se vive solo en Suecia, Finlandia y Australia. No, la crisis climática afecta de manera directa, por ejemplo, a las villas. Lugares donde el Estado está ausente y se sufren distintos problemas relacionados al cambio climático. Según Jóvenes por el Clima Argentina, una de sus principales consecuencias es el aumento de las precipitaciones en todo el mundo, y esto obviamente afecta de mayor manera a lugares con menores recursos e infraestructura. Esto a su vez trae el avance de vectores de enfermedades infecciosas como los mosquitos. 

La cuenta es básica: llueve más, suben los mares y ríos, las tierras se inundan y aumenta la humedad. Esto crea un ambiente ideal para la proliferación de insectos que transmiten infecciones como el mosquito del dengue. 

A esto se le suma el aumento de las temperaturas, sobre todo en las provincias del norte de Argentina. Estos grados además de generar calores extremos, crean también un “ambiente ideal” para la vida de los mosquitos. Es por este motivo que estas provincias tienen más tiempo del año los insectos, y en consecuencia están más expuestos al contagio de dichas enfermedades.

Hay más. Según un informe de la ONU publicado este miércoles, el cambio climático está generando un aumento en el nivel del mar, en gran causa por el derretimiento de los hielos en todo el mundo. ¿Qué tiene que ver esto con Argentina? El Informe sobre los Océanos y la Criósfera explica que la pérdida permanente de hielo debido al calentamiento amenaza con liberar aún más dióxido de carbono a la atmósfera, acelerando este proceso. Y entre las ciudades que se verían más afectadas aparece Buenos Aires

También explica que “eventos océanicos extremos que históricamente ocurrían una vez por siglo ocurrirán más frecuentemente, al menos una vez por año, en muchos sitios del planeta para 2050”. Y esto, al parecer, pasaría aunque las emisiones fueran reducidas drásticamente. Es decir, estamos en el horno…

La deforestación y los incendios forestales también son parte de esta problemática. Las plantas y los árboles son los encargados de consumir el dióxido de carbono en la tierra y transformarlo en el oxígeno que respiramos. Pero no solo afectan al medio ambiente, sino que también son un gran causante de la desaparición de varios pueblos originarios en nuestro país. A causa de estas políticas invasivas y destructivas, muchas personas son obligadas a abandonar sus tierras y buscar refugios en lugares ajenos, distintos y poco familiares. Esto lleva también a la destrucción de sus culturas e identidades. Básicamente, el olvido…

Pero hay otros factores que pueden influirte de manera más directa. Por ejemplo las famosas olas de calor y sus consecuencias: problemas en la salud, aumento del uso de la energía y el agua, y un posterior aumento económico de esos servicios. 

Todo esto fue abordado el lunes pasado en La Cumbre sobre la Acción Climática en Nueva York. Con la premisa de que el cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo y enmarcados en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cientos de activistas, políticos y referentes dentro de esta lucha como Greta Thunberg y el argentino Bruno Rodríguez, exigieron un cambio real y posible: aumentar la reducción de emisiones contaminantes, cerrar progresivamente las plantas de carbón, promover el desarrollo de energías renovables y alcanzar la neutralidad en carbono en 2050. Fueron 77 países los que se comprometieron a reducir las emisiones de dióxido de carbono a cero para esa fecha y 70 los que prometieron presentar planes más ambiciosos en 2020. 

Además en esta misma Cumbre quince activistas jóvenes entre los que se incluyen Greta Thunberg y la argentina Chiara Sacchi, presentaron una denuncia ante el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas contra cinco países, entre los que aparece Argentina. ¿Cuál es el motivo y por qué está incluido nuestro país? Respaldados por UNICEF y junto con el estudio de abogados Hausfeld, el texto presentado el pasado lunes explica que “la crisis climática es una crisis de derechos de los niños” y que “al crear, habilitar y perpetuar la crisis climática, los Estados violan los derechos de los niños y amenazan la existencia de sus vidas”. 

Según esta denuncia Argentina, Brasil, Francia, Alemania y Turquía fallaron en cumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre los Derechos del Niño, y explica que no han usado sus recursos “para prevenir las fatales y previsibles consecuencias” de la crisis climática. 

El texto explica que en el caso de Argentina, las emisiones de gases invernaderos generadas se encaminan a contribuir a un calentamiento global de 3-4°C para el año 2100, un número muy por encima del objetivo internacional de mantener el calentamiento por debajo de los 2°C. 

Capaz que todas estas cuestiones te pasan por al lado y te importan muy poco, pero sería bueno que pienses que estos cambios son los que van a quedar para los que vengan en el futuro. El aumento de las temperaturas, el derretimiento de los polos y glaciares, la humedad, las migraciones inesperadas, la extinción de especies y muchos más problemas que si no decidimos frenarlos hoy, mañana va a ser demasiado tarde. 

 

*2 Si querés más información sobre lo que podés hacer para ayudar a prevenir los cambios que trae el calentamiento global, podés conocer a los Jóvenes por el Cambio Climático Argentina. 

*1 Para más información podés visitar el sitio web oficial de Cowspiracy y conocer las fuentes oficiales en las que se basa el docuemntal: https://www.cowspiracy.com/facts

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