Películas sobre la adolescencia


¿Quién soy? ¿Por qué soy así? ¿Por qué me gusta lo que me gusta? ¿Estoy obligado a querer a mi familia? ¿Sí o sí hay que trabajar? 

De chico (y a veces de grande) este tipo de preguntas me surgían bastante seguido. La adolescencia es un momento de aprendizaje, de autoconocimiento, de intentar entender algo de vos.

Muchas experiencias de esa época todavía tienen un gran peso en lo que somos hoy. Cosas que nos dijeron y nos hirieron, muchas que creímos ciertas y nos desilusionaron, otras que hicimos y todavía nos dan culpa y algunas que hasta el día de hoy aparecen como sueños de placer. 

Creo que aunque tengas 60, la adolescencia va a seguir siendo un lugar especial en la memoria. 

Por eso, quería dedicarle un pequeño homenaje a algunas películas argentinas que tratan esta época de la vida. Son seis historias que abordan el despertar sexual, la identidad familiar, la falta de esperanzas, el sentido de pertenencia y la fe en una vida nueva.

Yo adolescente

Si fuiste adolescente, está película te va a gustar. Si fuiste adolescente en los 2000, además, te va a emocionar.

Zabo está por terminar el colegio, la chica que le gusta le rompió el corazón, su mejor amigo se suicidó y la Ciudad de Buenos Aires se puso más gris por Cromañón.

¿Algo más? Sí, se dio cuenta que quizás se está enamorando de uno de sus amigos.

Entre fiestas ilegales, recitales y sexo a escondidas, Zabo empieza a descubrir quién es y todo lo vuelca en su blog: Yo adolescente.

Creo que pocas películas argentinas retratan tan bien esta adolescencia: urbana, de exploración y de conocerse a uno mismo. Con muchos guiños a quienes nos criamos en los dos mil (campera Adidas de tres rayas, zapatillas Converse, Coqui de Cebollitas, “joya” y “chabón”), la peli combina un soundtrack emo hitero con un elenco de pibes que la rompen. 

La podés ver en Cine.ar

 

Mi mejor amigo

Tardé muchísimo en animarme a verla. Le tenía prejuicio. Pensaba que era una película sobre un adolescente gay sufrido y hace rato que me hartó ver esas historias. Me equivoqué.

Lolo es un adolescente tímido, medio nerd que vive en la Patagonia con su familia. Un día cae en su casa Caíto, el hijo porteño del mejor amigo del papá, que está pasando por una situación complicada y no puede hacerse cargo de él.

Aunque son de mundos muy distintos, se hacen amigos. En el otro cada uno encuentra la energía que lo complementa.

Es una historia de amistad, de personas que se sienten solas y necesitan un hombro donde apoyarse. 

Ver esta película me dejó contento, me sacó una sonrisa linda, de esas que se humedecen cuando las toca una lágrima.

La podés ver en Netflix.

 

Cara de queso

Esta peli es un clásico que nunca voy a dejar de recomendar. Mientras Yo adolescente es el autodescubrimiento en el quilombo de la ciudad y Mi mejor amigo en la tranquilidad de la naturaleza, Cara de queso es la combinación de caos y paz que hacen a un ghetto. 

Cuatro chicos judíos outsiders de clase media pasan todo el verano en un country donde solo hay familias judías que comparten historias que juntan polvo. 

En esta historia el descubrir pasa por la identidad total. Entender quién es tu familia, por qué tenés a tus amigos, por qué a tus enemigos y, sobre todo, darte cuenta de la falsedad que existe en el mundo que te rodea. 

Además de tener un gran guión tiene un elenco zarpado: Martín Piroyansky, Julieta Zylberberg, Nahuel Pérez Bizcayart, Inés Efrón, Daniel Hendler, Mercedes Morán, Federico Luppi y la lista sigue.

La podés ver en Youtube.

 

Pizza, birra, faso

Los creadores de Un gallo para esculapio, El marginal, Okupas y Tumberos, tuvieron una ópera prima en 1998 que revolucionó el cine argentino. Se llamó Pizza, birra y faso y hasta el día de hoy sigue siendo considerada una de las mejores películas de nuestro país. 

La historia muestra una realidad que en esa época crecía y que se buscaba ocultar, la de los adolescentes sin futuro. Los cuatro protagonistas vivían de lo que robaban y cada noche se juntaban abajo del Obelisco a festejar comiendo pizza de Uguis, tomando birra Quilmes y fumando faso.

Si bien la película tiene humor negro, es una gran crítica social al ocaso del menemismo, se adelantó a denunciar la crisis social que explotó en el 2001 y dejó a millones de chicos en la marginalidad.

Si no la viste, corré a verla y si lo hiciste hace mucho volvé a hacerlo. Cualquier parecido con la actualidad, es pura coincidencia.

La podés ver en Netflix.

 

La niña santa

Producida por El Deseo (la productora de Pedro Almodovar) y dirigida y escrita por Lucrecia Martel, la película no puede ser más que una bomba de cuestionamientos. 

La historia se centra en un grupo de chicas de un colegio católico que están obsesionadas con entender cuál es su rol en el plan divino de Dios. Cuando un congreso de otorrinos llega a su pueblo ellas encuentran la respuesta. Su misión es salvar a uno de los médicos del infierno. 

La película pone en jaque a todo lo que la religión nos obliga a pensar de chicos. Muestra el grado de confusión que las promesas divinas pueden generar en los adolescentes hasta incluso inducirlos a hacer cosas que atentan contra ellos mismos.

 

XXY 

El título hace referencia al síndrome de Klinefelter, o Síndrome XXY, que es cuando la persona tiene un cromosoma sexual más de lo habitual.

La película narra la historia de Alex, unx adolescente que nace así y es críadx como mujer en la costa uruguaya. Sus viejos se mudaron ahí para que no tuviera que crecer en Buenos Aires, donde todo su entorno conocía su condición. 

Alex empieza a explorar su propia sexualidad y se da cuenta que la decisión que tomaron sus papás al críarla como mujer quizás no fue la correcta. 

Pocas veces en el cine se tratan historias de personas intersexuales. Creo que XXY es un buen abordaje sobre un mundo que existe y que es importante mostrar.

La podés ver en Netflix.

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