La mayor estafa del mundo del arte


Fue pocos meses después de que se celebraran las Olimpíadas de Londres 2012. Yo era parte de un grupo de turistas que venía caminando por una de las tantas callecitas caóticas de Camden Town junto a una muy linda guía española que me encandilaba no sólo con su fuerte acento sino también con sus profundos ojos turquesa. Planeaba contarnos con bastante buena onda algunos de los secretos ocultos de la capital inglesa. Pero fue entre anécdotas de la realeza, fantasmas célebres y recuerdos de la época dorada del rock que se le ocurrió mencionar al pasar una especie de mito llamado Banksy: el artista callejero más importante del mundo. Fue ahí cuando dejé de prestarle atención a su encantadora mirada azul marino y me concentré en ese nombre que quedó retumbando varios minutos en mi cabeza sin explicación alguna…

El resto del tour, podría decir, fue al pedo. Lo único que escuchaba era el nombre de esa persona totalmente desconocida pero que no podía irse de mi mente. Banksy, Banksy, Banksy. Algo intrigante en ese “apellido” me hacía pensar que quizás existiera una gran historia detrás de esa persona y estaba convencido que quería conocerla.

Aproveché el momento de “recreo” del tour para preguntarle a la bella española -que a esa altura poco me importaba…- quién era ese sujeto que nombró de manera tan misteriosa por las calles de Camden y ella no dudó un segundo en decirme: “Es quizás el secreto mejor guardado de todo Inglaterra. Nadie lo conoce. Nadie lo vio. Nadie sabe cómo es. Nadie ni siquiera sabe si existe… Puedo ser yo. Podés ser vos. Pero nunca lo vamos a saber”.

Esa pequeña pero basta descripción fue suficiente para que a partir de ese momento mi mente tuviera un único objetivo: descubrir todo lo posible sobre este sujeto sin identidad que pinta las calles de Londres con una agresividad y creatividad sin igual. Fue en esa vorágine en la que llovieron cientos de interrogantes y algunas respuestas que me topé de casualidad con Exit Though The Gift Shop, un documental creado y producido por Banksy en el que intenta de alguna manera contar la historia del arte callejero en el mundo. Pero la película termina siendo mucho más que eso y desemboca en la creación de un verdadero monstruo que amenaza con terminar con el arte como lo conocemos: Mr. Brainwash.

Para muchos Exit Though The Gift Shop es la “estafa maestra” del propio Banksy con la que busca adornar una manera más de hacer arte: la del engaño. Para otros fue su propia perdición: la creación de un artista callejero que empezó como un chiste y hoy sin querer supera su nombre. Sea como sea, el documental es una excelente puerta de entrada al mundo del arte callejero y sino una linda excusa para entretenerse con el activismo rebelde de quien hoy decora remeras y tatuajes en todo el mundo.

PD: les dejo el documental completo. Por razones lógicas y de derechos de YouTube la mayoría de las canciones están en silencio (recomiendo si quieren disfrutarlo al 100% buscarlo en internet).

2 Commentarios

  1. Estoy de acuerdo, soy artista plástico,
    Yo lo sufro también, es algo que ya viene de lejos, parece como algo planetario, pero…es lo que hay

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