Gotan para les pibes


Por Tomi Lago

El “Polaco” Goyenche está sentado, apoyando el codo en una mesa en un camarín. Para que no parezca tan oscuro ponen una luz que encandila . Está vestido de traje, sin corbata, con la voz ronca de mucho pucho. Las manos cansadas de llevar y traer cigarros a la boca, alimentando de humo la locomotora que le devolvió al tango la popularidad. El Polaco espera a un pibe que lo quiere entrevistar con ansias. Debe ser en la época  en que vuelve con Néstor Marconi de su última gira internacional en el año 89’. En el año 87’ se había estrenado “Sur” de Pino Solanas,  donde entre grandes estrellas del cine nacional como Miguel Ángel Solá, Lito Cruz, Ulises Dumont, y Susú Pecoraro, se encontraba un joven Fito Paez.

El Polaco está contando sobre este pibe que lo había entrevistado y que al finalizar el reportaje, se le ocurrió confesarle (a él, quien en ese momento era el más grande de los cantores vivos) que el tango era para viejos, que lo escuchaban sus abuelos y una serie de cosas que -quizás- le pasen a varios de aquellos que hoy son pibes, pero que no podrán perpetuar esa condición ya que es de uso y costumbre de los organismos vivos envejecer.

“Viví más, el tango te espera”  así remata una de sus inolvidables entrevistas el Polaco. Sublime, lúcido y elocuente cómo se lo encuentra en la mayoría de sus declaraciones públicas.

La nostalgia y la melancolía emergen de un indefectible proceso de la praxis de vivir y la consiguiente relación entre esos sentimientos y coleccionar anécdotas, experiencias buenas, malas y romances más y menos felices.

Esta condición es menester tenerla en cuenta porque refleja una categoría fundadora dentro del tango, cómo también es un abordaje que hacen todos los géneros que nacieron populares como el jazz, el blues o la música popular brasilera.

Para tener una definición un poco más concreta , el tango es eso que surgió a fines del siglo XIX entre los payadores criollos, relatores de una realidad desigual y desfavorable en un país que se vanagloriaba de ser el granero del mundo, (condición que generó muchas riquezas para unos pocos y mucha desigualdad para otros muchos) y los inmigrantes europeos, no justamente los que Sarmiento esperaba, sino más bien los hambreados por un período de sucesivas guerras que no terminó hasta el  año 45’ (año en que la Orquesta Típica de Pugliese estrenaba “El sueño del pibe”).

Hablar de la historia del tango el día del tango quizás sea un poco cliché y hasta para alguno le pueda sonar aburrido, así que cuando me pidieron que escriba esto inmediatamente pensamos en vincular al género que más nos representa en el mundo con las nuevas y no tan nuevas olas. Lo que sí sería bueno aclarar es que tuvo muchos periodos donde participaron distintos tipos de orquestación , desde  guitarras solamente en sus orígenes hasta la Orquesta Típica con bandoneones, violines, piano , contrabajo, guitarra, flauta y en muchos casos viola y violonchelo. 

Lo han cantado hombres como Gardel, Charlo, Rivero, Goyeneche, Juárez, Julio Sosa y también Andres Calamaro o Diego “el Cigala “ ; mujeres como Ada Falcón , Tita Merello , Susana Rinaldi , Adriana Varela o Lidia Borda y ahora, por suerte, hay tango que milita la diversidad y la disidencia  como la Fifí o Juli Laso. 

No quisiera hacer esta nota sin hacer mención alguna a los letristas que dejaron una marca en la música argentina que la distingue del resto del planeta y que sentó las bases de todas las músicas que vinieron después: Discépolo, Manzi, Homero y Virgilio Expósito, Cadícamo, Cátulo Castillo, Pascual y José Maria  Contursi, Cobián, Celedonio Flores y Alfredo Le Pera, entre otros gigantes.

La discusión que intenta catalogar al tango como un género machista a mi entender es estéril: todos los géneros son machistas y todas las artes representan, interpretan e interpelan a la sociedades que habitan. No es corporativismo de chabones lo que intento ejercer, sino reconocer que todo lo que esté envuelto en un sistema patriarcal va a ser más o menos machista.

¿Existe un vínculo entre “Adiós muchachos” de Charles Gardes (más conocido como Carlitos Gardel) dónde se despide de su barra y “El tema de Pototo“ de Luiggi “el flaco”Spinetta , que recuerda y  extraña a su amigo que da por muerto?

Es sabido que el (bis) abuelo Spinetta, Santiago, era un cantor de tango que generó el ámbito para que Luis crezca entre guitarristas y cantores que evidentemente crearon un contexto favorable para que en él naciera el fuego sagrado que lo llevó a ser uno de los artistas más importantes del mundo y que lo ubica en el Olimpo de los dioses de su género. No tengo dudas de que si ese Olimpo existiera, el flaco estaría sentado con Lennon, Harrison y/o Bowie. Quizás después de enterrarnos a todos , también vaya Charly a hacer lío por allá. Dicho sea de paso, ¿alguien está en condiciones de negar que “Confesiones de invierno” o “No soy un extraño “ son tangos? ¿O acaso “Bocanada” de Cerati no es un tangazo?

La familia Spinetta es quizás la familia que mejor representa este hilo de géneros de música popular argentina: Luis Santiago con el tango y folclore, Luis Alberto con el rock & pop, Dante y Valentino con el rap, funk, rock & pop y Angelo y Benicio con el trap.

El tango es conventillo y arrabal, pero por sobre todo es popular. Es por eso que por más que no hayamos vivido en un conventillo o no conozcamos el arrabal , las experiencias que allí vivían no son muy disímiles de las que vive un pibe o una piba de veintipico de años en un barrio de la ciudad o lo que ahora se conoce como la zona del AMBA. 

Es por eso que no me sorprende cuando Duki en su disco después de que termina “Perdón”, elige poner un fragmento de una versión en vivo de “La última curda”. Tampoco me sorprende que YSY A haga una reivindicación constante del Río de la Plata. Que Maradona , el máximo ídolo popular de la historia mundial, haya salido tantas veces por la tele cantando tango, ni que Al Pacino se haya lucido bailando tango en “Perfume de mujer”. Menos que se cante tango en japonés o en finlandés. 

Todo esto y mucho más es prueba fehaciente de que es el género musical más representativo de nuestro país en el mundo y que es un orgullo y una responsabilidad de todos y todas que siga sonando y que siga evolucionando.

¡Qué viva el tango y feliz día!


Tomi Lago es productor, programador, gestor cultural y cantor. Es socio fundador de Espacio Simona y trabajó en La Tangente, el Xirgu y bodegones clásicos como Lo de Julito.

Después de muchos años cantando tangos en bodegones, bares y veredas se decidió a sacar este año dos canciones originales con video influenciadas directamente por el tango , dando así también inicio oficial a su carrera como cantor.

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