Fideos con crema


Por Hernán Allo

Hace un tiempo que papá no vive en casa. Peleaban casi todos los días con mamá y la verdad que ahora, más allá de que ella se queja de que papá no le pasa la plata que le tiene que pasar o que viene tarde a buscarnos, para mí todo está más tranquilo.

A papá no lo veía mucho porque siempre tenía algo que hacer: trabajar,  jugar al fútbol los jueves y asados con sus amigos los martes.

Ahora tampoco lo veo tanto pero, al menos, después de disculparse porque su casa es más chiquita y bla bla bla, salimos a dar una vuelta y nos cocinó unos fideos con crema. Él nunca nos cocinaba porque en casa eso le tocaba a mamá. 

A mamá le siguen tocando las mismas cosas y más. La veo cansada, muchas veces lo dice de verdad. La plata no le debe alcanzar y papá seguro lo sabe (calculo), pero debe creer que con su lamento de departamento pequeño nosotros seremos sus defensores. Pero no lo hacemos. A papá lo queremos pero nos damos cuenta que la pasa mejor que mamá. Nos ve un fin de semana por medio y no se hace cargo de nada. 

Ella sigue mandándonos a la escuela, ayudándonos con las tareas y está preocupada por si la echan del trabajo que consiguió hace poco.

Mamá está más cansada, pero la veo más feliz, porque a veces puede salir con sus amigas y  podemos comer sin tener que escucharlo a papá quejarse, que otra vez, hizo fideos con crema.


El texto surgió del Taller de Escritura Creativa de Revista Wacho.

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