Con el agua hasta el cuello


Primero de noviembre y arrancamos de nuevo: alquiler + expensas + gastos + comidas + transporte + algún gustito extra = recién empiezo y no sé cómo voy a hacer para llegar a fin de mes. El tema es que ese loop interminable entre lo que entra y lo que sale se hace cada vez más ajustado. Inevitablemente me pregunto una y otra vez “¿cuándo carajo firmé el contrato para ser decididamente adulto y tener que hacerme cargo de cosas que ya no puedo o quiero?” No sé, debería haber algún libro de quejas o buzón de descargo para ver cómo salir de esta y no quedar enganchado por el resto de la vida.

Que hay opciones las hay. O por lo menos, el último tiempo pensé en varias: dejar todo, mudarme a una playita inhóspita en Brasil y vivir a base de cocos, arena y pescados. ¿Suena lindo, no? Sí, y casi imposible. Los sueños son muchas veces eso, una idea casi imposible llena de surrealismo y que por eso son sueños. También puedo buscar un alquiler más barato. Eso suena un poco más realista, lástima que yo todavía pago uno que no está actualizado y lo que veo en páginas duplica lo que hoy en día me cobran a mi. Bueno, quizás sea dejar esos lujos de rey que tengo y empezar a vivir más austero. Ok, por ahí esa puede ser la solución. Hagamos cuentas… Dejo de comprar birras, quizás el café Cabrales puede esperar y mejor me cambio al papel higiénico de hoja simple. También puedo dejar ese Uber de las 4 am y patear hasta la próxima parada de bondi, sin chistar y ya que estamos, hago un poco de ejercicio. ¿Algo más? Bueno sí, el último mes empecé a pagar YouTube. Puedo dejarlo. Creo que puedo bancarme un par de publicidades entre tema y tema. Ya fue.

Bueno entonces entre una cosa y otra creo que voy… Sí, 5/6 mil pesos de ahorro más o menos. Al cambio de hoy, 25 dólares para agrandar mis cuentas off-shore que andan rozando algún número en rojo. Bueno, ¡vamos bien!

Che, ¿y vacaciones? ¿No es que laburabas todo el año para que cuando llegara el momento te pudieras escapar a alguna playa, montaña, ciudad o lo que fuere? Sí, esa fue, es y será mi filosofía interna. Pero de nuevo, los sueños, sueños son. Hoy imaginate más en tu departamento en el centro, teniendo que hacer malabares entre proyectos y proyectos que no te dan vacaciones porque claro, quisiste ser “un poco freelance” y tiene sus consecuencias. No trabajás, no ganas dinero. Corta.

Me doy cuenta mientras escribo esto que me llegó al mail la nueva factura de luz. Debo todavía 9 mil pesos y contando. Me parece que me van a cortaaaaaaaaaaaaa…

 

*La luz volvió después de varios llamados a Edesur. Conseguí saldar la deuda, pero ahora me queda una cuota nueva por pagar. Nada que el mes que viene, no vaya a volver a sufrir.

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