Carta a Papá Noel


Por Lautaro Kermen

Querido Papá Noel, creo que te vas a sorprender al recibir esta carta. Hace una banda que no te pido nada, no porque no lo necesite, sino porque un día me dijeron que no existías y dejé de creer. Después pensé: ¿cuántas veces me dijeron que había cosas que no existían o que nunca vi y sin embargo elijo seguir creyendo? Así que, acá estoy, de nuevo, un poco más alto y con barba.

Seguro vos ya lo sabés pero este no fue el mejor año de todos, se re picó con el Coronavirus y seguro las cartas te lo hacen saber. Yo no voy a ser menos, mi viejo, voy a dejarte dos listas: la primera con las cosas que, por la relación que siempre tuvimos, entiendo que me las vas a traer sin problemas y la segunda con algunas cosas que me gustaría que veas si tenés algún contacto que pueda darme una mano para conseguir. Voy con la primera:

-Quiero la Play 5, es una nave y sinceramente no creo llegar a ahorrar para comprarla.

-Quiero una batería, me cansé de pagarle fortuna al profe para que me enseñe a descargar energía con paradiddles y técnicas sofisticadas. Y ya que estamos con lo musical, quiero un buen estudio para el departamento, bien equipado, no seas rata.

-Quiero una casita en Villurca, con patio. El departamento está joya pero necesito esa conexión con la naturaleza y esa desconexión con los vecinos.

Creo que por ahora con eso estoy bien, pero bueno, paso a la segunda lista, la que te comenté que quizá es poco más compleja de cumplir. Ojalá puedas darme una manito:

-Quiero volver a festejar las fiestas con familia completa.

-Quiero poder volver a comer la tarta de jamón y queso de mi abuela.

-Quiero terminar de conocer al Nono, encima de que estábamos lejos el viejo era re callado.

-Y lo último, quiero que veas si podés sacar a mis viejos de la listita negra esa que va desapareciendo gente. No para siempre, pero que te hagas el dolobu y metas algún papeleo raro para que se demore lo más posible su partida.

Nada más viejito, gracias por todo lo que haces por el mundo. Te mando un abrazo grande y no traigas tanto abrigo acá que para Navidad es verano.

Saludos.

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